Capitulo 1: Desde el Abismo.
Capitulo 2: El Plan de Presentación.
Capitulo 3: Un Simple Paseo, parte 1.
Capitulo 4: Un Simple Paseo, parte 2.
Capitulo 5: Lucha.
Capitulo 6: De Compras.
Capitulo 7: Lluvia.
Capitulo 8: Duelo de Amor y Confusión.
Capotulo 9: Comienza la Aventura... Por Fin.
Capitulo 10: Bosque Invertido.
Capitulo 11: La Casa de Ozen, parte 1.
Capitulo 12: La Casa de Ozen, parte 2.
Capitulo 13: Choque Abismal.
Capitulo 8: Duelo de Amor y Confusión.
─Lily, ¿En serio necesitamos llevar tanta comida?─Pregunta Akira mientras sujeta dos bolsas de papel, las cuales están llenas de alimentos.

─En realidad no. La bolsa que yo llevo es lo que vamos a necesitar. A ti te di a cargar las cosas que nos encargaron del orfanato─Comenta.─Ademas, en el abismo se puede pescar, cazar, e incluso, cultivar─

─Oh. En pocas palabras, es posible sobrevivir ahí abajo─

─Exacto─

─Por cierto, nuestro equipamiento del orfanato es mas que suficiente, ¿No?─Dice el chico.

─Así es. Ya que, una vez lleguemos a la tercera capa, no habrá punto de retorno─Menciona ella.

Caminando por las calles, nuestro dúo habla sobre su plan para escaparse del orfanato. Uno pensaría que seria fácil, pero los pasillos son custodiados cada noche por una persona en especia. Duke, el encargado. Ademas, ir por la ruta tradicional no es una opción, ya que, el muelle, solo abre sus puertas a los Silbatos rojos a las 10 a.m.

Llegando al orfanato, el dúo se separo en dos. Akira iría a la cocina a dejar el encargo, mientras que Lily se iría a la habitación para preparar alguna clase de plan, y preparar los equipos y ropa. Entrando a la cocina, una persona ya conocida se acerca rápidamente a Akira.

─Hola─Saluda Suzumi.

Mirándola sin ninguna expresión en especial, se pone a procesar dos cosas. La primera es, ¿Que hace ella aqui?, y la segunda, ¿Por que tiene puesto el uniforme de cocinero?. Aun que sus preguntas se respondieron por si solas.

─¡¿Que?! ¡¿Tu estas a cargo de la cocina?!─Pregunta de forma sorprendida.

─No. Pero soy una de las cocineras─

─¡¿Pero como?! ¡¿Acaso planeas envenenar a alguien?!─

─Ja, ja, muy gracioso. En realidad, estoy aquí por un castigo─Comenta mientras toma las bolsas de papel de las manos de Akira.

─¿Y ahora que hiciste?─Le pregunta mientras la sigue hasta la parte del almacén.

─Oh, no mucho. Solo le rompí la nariz "accidentalmente" a un Silbato Amarillo─

Ante sus palabras, Akira la mira con cara de confusión, y quizás con sorpresa. En su mente solo se podía imaginar la razón que llevo a dicha acción.

─¿Puedes darme contexto?─Pidió entre su confusión.

─¡Oh, si! Le esta presumiendo a los niños lo fuerte que era, así que le dije: "Hey, que tal si tenemos una pelea amistosas", el acepto, y bueno...─

─Hasta ahí es mas que suficiente─Dijo Akira, suponiendo lo que paso.─Por cierto, ¿Que hay de Claud? No lo he visto desde hace dos días─

─¿El? Debe de estar en su habitación. Últimamente se la pasa en su zona de confort─

─Ya veo... Creo que iré a ver que le pasa─Dice Akira.

─Ah, pare que buen amigo era. Me hubiera gustado conocerte hace años─Dice mientras voltea a verlo.

Al voltear... Se dio cuenta de que Akira se había ido sin decir nada, dejándola hablado a ella sola. Con vergüenza, Suzumi mira hacia todos lados, para ver si alguien la había visto. Para su suerte, nadie la noto, por lo que suspiro de alivio.

Mientras caminaba por los pasillos del orfanato, Akira iba pensando en lo que le diría a Claud. Debía de ser cuidadoso con sus palabras si no quería lastimar lo de alguna forma, o empeorar su estado. A todo esto, ¿Donde se supone que esta su habitación?.

Al doblar en un pasillo el chico se choca con alguien, golpeando sus cabezas en el proceso. Mientras se sobaba la frete, Akira voltea hacia la persona con la que se choco para pedir disculpas, y justo cuando estaba pensando en Claud, aparece de esta forma.

─Claud, te estaba buscando─Dice Akira con un ligero tono animado.

─Ah, si. ¿Necesitas algo?─Pregunta no muy amigablemente.

─Este, si, bueno... Quería saber el motivo por el que te estas aislando─

─Eso no te incumbe─

Tras sus palabras, Claud pasa por el costado izquierdo de Akira, cortando la conversación. Apartándose cinco pasos de el, Claud voltea hacia el chico, quien lo seguía con la mirada. Sin decir nada se le queda viendo, como si estuviera pensando en algo.

─Akira, sígueme─Pide mientras continua caminando.

─¿Ah? Claro─

Ambos chicos caminaron por los pasillos del orfanato, con una distancia de dos metros entre ambos, y en silencio. Por mas que Akira trataba de sacarle conversación, Claud, simplemente no respondía, o aceleraba el paso.

Luego de como dos minutos, llegaron hasta la parte trasera, donde algunos niños de entre 7, a 11 años, jugaban con aviones echos de papel. Claud guió a Akira hasta una pequeña colina donde se situaba árbol, alejado del orfanato. Y ahí, parándose frente al tronco, se voltea hacia el chico, viéndolo directamente a los ojos.

─Peleamos─Dice repentinamente mientras alza su guardia.

─Espera, Cluad. A que te refieres con eso─Pregunta el chico.

─Vamos a pelear. ¿No es obvio?─

─... Oh, quieres entrenar─Supone Akira.─Pues... Supongo que podemos. Deja voy por los equipos de protección y con gusto peleare contigo─

─No, Akira. ¡No vamos a entrenar!─

Con la pierna izquierda, Claud da un paso hacia adelante, apoyando su peso sobre este, y lanzando un golpe de derecha. Al instante, Akira retrocedió un paso, echando su cabeza hacia atrás.

─¿Que rayos te pasa?─Pregunta sorprendido.

─¡Sabes perfectamente lo que me pasa!─

─¡¿Tengo cara de saberlo?!─Exclama Akira.

Claud avanza lanzando una rápida combinación de golpe, las cuales, akira desvía con las palmas de sus manos mientras retrocede. Claud lanza una finta, haciendo que el chico cayera en ella, y con otro paso se infiltra en la guardia de Akira, lanzando un golpe ascendente.

Con un rodillazo, Akira bloquea el golpe, y girando sobre si mismo, salta hacia atrás tomando distancia. Distancia que Claud recorta al avanzar con ferocidad. Lanzado una combinación de golpes, dos vece mas rápida que la de Cluad, Akira lo hace retroceder.

─Lo digo enserio, ¿Que es lo que te pasa?─Insiste el chico.

─¡Lily!─

─¿"Lily"? ¿Que tiene ella que ver en todo esto?─

─¡Ella no tiene nada que ver! ¡Pero tu quieres llevártela al abismo!─

─Ah, asi que era eso. Déjame expli.-

─¡No, yo se que la sedujiste para que te siguiera, y quiero que la dejes en paz!─

Sin darle tiempo para que se defendiera, Claud avanzando lanzando la ráfaga de golpes que iban directos al rostro de su oponente. Akira solo se movía de un lado a otro, esquivando sus ataques como si no fuera nada. O como si supiera de ante mano lo que venia.

Atrapando el puño derecho de Cluad con su mano izquierda, Akira abrazo el brazo del mismo lado, girando sobre si mismo, dando un paso hacia adelante, y arrojando el cuerpo de Claud de espaldas contra el suelo.

Este sintió como el aire se le salia de los pulmones. Esperando a recibir golpes por parte de Akira, coloca sus brazos por delante de el para protegerse. Aun que solo recibió unas palabras de su contrario.

─¡Basta! ¡No peleare contigo sin ningún motivo!─Exclama.─¡Si quieres que pelee contra ti, dime la verdad y lo haré con gusto!─

Con aquel único requisito, Claud se levanta del suelo sin dejar de ver a, Akira a los ojos.Una ves incorporado, toma un poco de aire, antes de dejar salir una palabras llenas de sentimientos.

─¡Amo a Lily, y no pienso dejar que te la lleves al abismo y que la pongas en riesgo por eso! ¡Mucho menos dejare que la apartes de mi antes de poder confesarme le!─

Sorprendido por aquellas palabras, Akira mira las lagrimas de su amigo, si es que después de esto siguen siendo amigos.

─Bien... Entonces, te mostrare que soy capaz de proteger a la chica que amas─

Colocándose en guardia mixta, la misma que uso en la pelea contra Yoto, Akira se prepara para la pelea. Cluad adopto una guardia tradicional de Boxeo. La diferencia en cuanto al entrenamiento en combate era clara.

Mientras que Cluad fue entrenado por maestros, y sembrado las bases de estilo de pelea desde hace tiempo, Akira fue entrenado a un nivel básico, y su estilo de pelea parecía venir del extranjero. No se podría decir que fue enseñado por alguien, o lo aprendió por su cuenta. Lo que si se sabe es que las basas su estilo son muy solidas.

"Akira tiene mas fuerza. Aun que de nada sirve si no tiene la experiencia necesaria. Le mostrare la diferencia entre un futuro Silbato Azul, y un reciente Silbato rojo"─Pensó Claud, frunciendo el ceño.

Avanzando dos pasos hacia su contrario, Claud lanza un golpe con la izquierda, y antes de darse cuenta, Akira se había infiltrado en su guardia pasando por debajo de su puño. Lanzando un golpe ascendente, el chico golpea la barbilla de Claud, levantándolo dos centímetros sobre el suelo.

Sin dejarlo caer, Akira gira sobre su pierna derecha, y con un ligero salto, sustituye la derecha por la izquierda, lanzando una patada que se clava en el abdomen de su contrario. Claud sale arrojado a unos metros del chico, quien se queda ahí esperando con su guardia alta.

"¡Cabrón de mierda!"─Lo maldice en su mente mientras sujeta su abdomen.

Reincorporando, Claud tomo todo el aire que le es posible antes de lanzarse a la ofensiva. Pero ahora era mas consiente. De a que, mejor dicho, a quien se enfrentaba.

"¡Esa puta postura! ¿Donde la aprendió? Cualquiera podría imitar su postura, pero no la defectibilidad. Esta echa para bloquear, atacar, y contra atacar. Parece como si estuviera echa para ser eficaz contra cualquier estilo de combate."

Apunto de avanzar, Akira se le adelanto, y a un paso de el, lanzo un golpe de derecha. Claud lo bloqueo con ambos brazos, y aplicando lo que sabia de artes marciales, cambio su postura a una guardia de palmas abiertas.

Giradon sobre su pierna, lanza una patada al costado izquierdo de Akira, quien salta por encima de su pierna, regresando le patada mientras aun estaba en el aire. Recibiendo la patada en el rostro, Claud retrocede unos pasos mientras se tambalea de un lado al otro.

Sin dejar de avanzar, Akira comienza a presionarlo con una combinación de golpes, obligando a Cluad a retroceder continuamente.

"Se cansara, por mas fuerte o ágil que sea, la resistencia juega un valor importante"─Se decía mentalmente Cluad.

Akira se detuvo por un segundo. Segundo que Claud aprovecho para lanzar una contraofensiva acompañada de combinaciones de golpes y patadas. Akira se mantenía firme donde estaba mientras recibía aquel castigo, únicamente colocando ambos brazos como defensa.

Cada golpe resonaba con fuerza. Recalcando que esto era serio, y hasta personal. Una gota de sudor comenzaba a caer desde la frente de Cluad, al mismo tiempo que su respiración se agitaba un poco mas.

Cuando su celebro pensó a profundidad lo que estaba pasando, se había dado cuenta en la trampa que había caído.

"No... Este idiota me esta obligando a cansarme. Tengo que apartarme."

Antes de tan siquiera terminar de pensar, su puño derecho es sujetado por la mano izquierda de Akira, haciéndolo perder el ritmo y la concentración.

─¡Gracias por quedarte quieto!─Exclama Akira.

Uno, dos, tres, y cuatro golpes de derecha directos al estomago casi hacen vomitar a Claud, dejándolo, a su vez, sin casi nada de aliento. Apenas pudiendo respirar, Claud lanza un débil golpe que Akira ni se molesta en bloquear.

Claud cae de rodillas al suelo, respirando desesperadamente por llenar sus pulmones de aire. Se encontraba en un estado vulnerable, y el lo sabia perfectamente.

─Suficiente, Cluad. No quiero seguir lastimándote. Dejemos esta estúpida pelea, y hablemos sobre esto─Pide Akira, bajando su guardia y extendiéndole la mano.

Claud toma la mano del chico de una forma no muy amigable. De echo, nada amigable.

─Ni una mierda. ¡No quiero tu puta lastima!─

Sujetándose de la mano de Akira, Claud lo usa para reincorporarse. Sin soltarlo aun de la mano, lanza un golpe con su mano libre contra el rostro de Akira.

"Entonces, así es como vamos a jugar ahora"─Se dice mentalmente Akira.

Dando un paso hacia delante, Akira ayuda a Claud a colectar su golpe contra su propia frente. Sorprendido, y a la vez confundido, Claud trata de comprender que clase de estrategia esta emprendo su contrario.

"Espera... Akira avanzo para reducir la fuerza del impacto, contrarrestando mi golpe con la frente. Este no es un simple Silbato Rojo recién ingresado. Como mínimo, tiene la experiencia de un Silbato Violeta"

Soltándose del agarre de Claud, el chico contrae el brazo izquierdo lo máximo posible antes de lanzar lo como un misil al rostro de su contrario, quien por primera vez logra evadir uno de sus golpes.

Creyendo que por fin podría hacer que la balanza estuviera a su favor, recibe un fuerte rodillazo que le parte el labio inferior. Llevándose la mano derecha a la boca, y viendo la sangre que salia, comprendió que la balanza jamas dejaría de estar a favor de Akira.

"Pese a que me esforcé... No conseguí ni acercar un buen golpe... ¡Mierda! ¡Esto es es tan frustrante!"─Mientras pensaba eso, unas lagrimas provocadas por la misma frustración, comenzaba a escaparse de sus ojos.─"¡¿Por que no puedo ni defenderme de sus ataques?! Es como... Aquella vez..."

...

"Cuando entre al orfanato, no tenia ningún amigo. Eso me hizo presa fácil de muchos bravucones que me hacían la vida imposible. Cada día era lo mismo. Burlas, humillación, y ser golpeado hasta quedar inconsciente."

─¿Quien te hizo eso?─Me preguntaba el encargada cada día.

─Nada. Me caí de las escaleras. Es todo─Y yo siempre mentía.

"No era capaz de mostrar valor. Y mi carácter no era como que me ayudara. Siendo tan dócil, y fácil de manipular. Estaba condenado a seguir por siempre en el suelo, sin poder levantarme. Cada noche lloraba, y le pedía a Dios que me dejaran de tratar así. Ya no quería seguir solo.

De echo, Suzumi mostró empatia por mi, aun que casi nunca la miraba, y me daba algo de miedo. Pero me sentía ligeramente mas seguro de mi mismo. Aun que siempre que se iba, mi seguridad se desmoronaba como bloques arena.

Ni siquiera tuve las agallas para hacerme daño a mi mismo. Era tan frustrante el echo de no poder hacer nada que termine cediendo por completo antes aquellos chicos que siempre me golpeaban. Pero un día, mientra recibía una paliza, ella apareció."

Mientras aquel pre-adolescente de ojos violetas era golpeado por un chico de entre 13 a 14 años, sus dos compañeros, casi de su misma edad, se encontraba a un lado de el. Pero por la espalda, alguien se acercaba con firmes y pesados pasos.

─¡Ustedes tres, déjelo!─Exclamo una chica de cabello marrón y ojos como la miel.

─Ja, ¿Y que haras si no te hacemos casos? ¿Llorar hasta hacernos sangrar los oídos?─Pregunta el chico que golpeaba al de los ojos violeta.

La chica se acerco hacia donde el, y tomándolo por la camisa, le dio un fuerte golpe en la cara, seguido de un rodillazo que lo hizo vomitar. Aquel chico cayo al suelo, sobre su propio vomito.

─¡Perra, ahora veras!─Exclama uno de los amigos del caído chico.

"Lily, aun me sigue sorprendiendo de la paliza que le distes a esos tres. Ni siquiera te pudieron tocar. Esos tres salieron huyendo, y entonces te acercaste a mi, que estaba en el suelo. Me ayudaste a levantarme, y cuando te estaba por dar las gracias... Me diste una bofetada."

─¡Ni se te ocurra darme las gracias! ¡Me canse de ver como te partían la madre y decidí ayudarte solo por esta ocasión!─

─Perdón...─

─¿"Perdón"?─

"Luego de pedirte perdón... Bueno, me tomaste del cuello de la camiseta y me dijiste unas palabras que aun no he podido olvidar"

─¡No deberías disculparte por ser débil, pero si por mantenerte débil! ¡Esa clase de persona, que no puede mostrar ni un poco de valor, son las que mas odio!─

"Y desde entonces, me enseñaste a defenderme esos bravucones. Entrenar contigo no fue fácil, mucho menos seguro. Pero tanto sufrimiento dio sus frutos cuando pude golpear a uno de ellos y dejarlo inconsciente como si no fuera nada.

Por fin... Había logrado salir de ese abismo que tanto tormento me causo, y no se como, o cuando, pero me llegue a enamorar de ti, aun que no creo tener el valor para confesarte lo que siento.

Fue hasta que llego Suzumi a nuestro grupo de dos, que pude sentir que era tener... Una familia... Pero por mas que trato de verte como mi hermana, no puedo..."

...

Ambos chicos comenzaron a avanzar, contrayendo sus brazos derechos lo máximo posible. Ninguno pensaba retroceder o apartarse. A tan solo un paso de distancia entre ambos, lanzaron sus puños como una guadaña que corta el aire en su camino. Un limpio y directo ataque con el objetivo de golpearse mutuamente. Lo único que podía hacer diferencia, era la velocidad.

Ambos chicos recibieron un golpe en el rostro, pero no era de su contrario, si no, de ellas. Lily, y Suzumi, había llegado al lugar, cada una golpeando a uno de los chicos. Suzumi eligió a Akira, mas por su nueva costumbre, que por otra cosa. Poniéndose entre medio de ambos, Lily pregunta.

─¡¿Que les pasa a ustedes dos?!─

─Claud me comenzó a atacar/Akira fue el que comenzó─Hablan ambos chicos al mismo tiempo.

─No Cluad, tu fuiste el que comenzó todo este problema─Dice el encargado.

Saliendo de entre una pequeña multitud de niños que observaban la pelea de ambos chicos, Duke hizo acto de presencia.

─¿Cuanto tiempo llevaba observándonos?─Pregunta Claud.

─Desde el inicio. Asi que no digas que Akira empezó todo esto, por que el te dio la oportunidad de hablar con calma, pero decidiste irte a los golpes─Comenta Duke, a lo que Claud aparta su mirada.─Temo decírtelo pero, este año no iras a las pruebas para convertirte en un Silbato Azul─

─¡¿Que?! ¡¿Por que?!─Reclama con molestia.

─¡Sabes muy bien por que! ¡Un Instructor, Silbato Azul, no puede tener ese comportamiento tan violento! Lily, llévate a Akira, ustedes tienen cosas de que hablar. Suzumi, recuerda que tienes que estar en la cocina cumpliendo tu castigo. Y todos ustedes, los que están detrás de mi, vallasen a clases. Ya es hora─

─Vayámonos, Aki─Dice Lily, tomando la mano del chico.

Alejándose junto a el, Claud solo observa como la chica a la que a amado desde hacia ya un tiempo, se va agarrada de la mano con alguien al que apenas conocieron hace dos meses. Mientras todos se alejaban de aquel lugar, donde estaba Cluad, Suzumi se acerco a su amigo tratando de decirle algo.

─¡Vete!─Exclama con frustración.

Con la cabeza baja, Suzumi se da la vuelta y comienza a caminar en dirección al orfanato. Cuando se alejo dos metros de distancia, la voz de Claud le pregunto, seguramente a la nada, aun que ella decidió darle la respuesta.

─¿Que... que tiene el que no tenga yo?─Pregunta mientras lagrimas salen de sus ojos.

─No lo se... Quizás sea el echo de que ambos no tienen ni idea de quienes son. Lily nunca conoció a su madre, ni mucho menos tiene algo para saber como era. Y Akira, prácticamente olvido todo lo que alguna vez importante fue para el. Pero aun así, no piensan quedarse de brazos cruzados y esperar a que la vida les de las respuesta a todo. Lily quiere llegar a mas aya del abismos por que desea conocer la verdad del mundo, o algo así. Y, Akira, busca lo que alguna vez fue─

Con eso dicho, Suzumi continua su camino, alejándose cada vez mas y mas de Claud. Cayendo sobre su rodillas, aquel chico solo observa como su amiga se aleja de el. De aquel árbol que fue testigo del inicio, y del final, de un estúpido duelo de amor, y confusión.
© Osvaldo ,
книга «Beyond The Abyss».
Capotulo 9: Comienza la Aventura... Por Fin.
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